Cuento 3: Planeta Apple
Tras mucho tiempo de pensar en ello, tras muchos años buscando una solución, la Luna, Artem y todos los seres vivos, encontraron la manera de convivir y que todo el mundo pudiera expresar sus diferencias. Todas juntas crearon la música, la pintura, la escritura y mucho más, juntas crearon el arte.
La Luna, muy contenta de haber ayudado Artem, decidió buscar otro lugar del universo con problemas. Había ayudado muchos seres vivos del espacio, y eso le producía una satisfacción enorme. Con todos los conflictos que había visto, la Luna había adquirido una gran experiencia, así que al ver el planeta Apple y como vivían los seres que habitaban, muchas ideas le pasaron por la cabeza para intentar ayudar a aquellas buenas personas.
A primera vista el planeta Apple parecía perfecto, estaba lleno de vida y de recursos, todo el mundo era diferente y todos tenían las mismas opciones y oportunidades, pero si mirabas más profundamente cómo vivían aquellos seres, te dabas cuenta que la ambición dominaba todas las vidas de aquel pequeño planeta.
Todo ser, desde pequeño anhelaba tenerlo todo, es decir, quería poseer absolutamente todo lo que le rodeaba. ¡Era una locura! La gente apilaba y guardaba cosas y trastos inútiles, que utilizaban una vez, si es que llegaban a utilizarlo, para luego abandonarlo sin preocuparse. Ahora bien, en el momento que algún otro individuo intentaba utilizar ese objeto, de repente el interés del propietario volvía a surgir. La Luna no entendía nada.
Aquel planeta tan rico en recursos se estaba agotando. Todo el mundo tenía las mismas oportunidades y todos intentaban conseguirlo todo. Al principio ese sistema podía haber funcionado, pero a medida que crecía la población, los recursos se iban terminando, aquella manera de vivir no tenía futuro.
Lo que más sorprendió la Luna es que parecía que nadie se diera cuenta, y entonces se preguntó: ¿Realmente estos seres vivos no se dan cuenta de todo lo que tienen? ¿Por qué no pueden vivir con lo que necesitan y compartir el resto de objetos?
La Luna decidió tomar partido para poner fin a aquella situación catastrófica. Y hasta que no lo consiguió, no siguió su viaje por el universo.
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